Patricia Mendoza Balladares

Voces en la arena

Voces en la arena
He partido de aquel destino y he llegado aquella playa tan  relajante...
Mi cuerpo agotado por la inmensa tristeza se extendió y como desplegando mis alas muertas dejé caer mis brazos, mi  rostro miraba al sol desafiándole! y no pude tenerle la vista puesta, porque con gran ímpetu me cegó la mirada.Entonces no quise mirar al cielo que tantas veces se confabuló conmigo; oh! mi más grande espejo azul infinito inspirador..no podía verte por mi dolor e incertidumbre...quería ver nieblas que entristecieran mi alma aún más y poder cerrar mis ojos creyendo que todo había sido un sueño.
En medio de mi meditación! escuché aquellas voces en la arena que me dijeron que debía continuar sin ti! olvidarme de aquel encuentro indecifrable.Segundo a segundo fui sellando el pacto con cada lágrima pegada en la arena y decidí mirar al inmenso cielo azul que me rodeaba y protegía como cuando era niña y velaba en mis noches de miedo.
Se agotaron mis ganas de soñar..y aún así quedé dormida en medio de mis océanos!
Fueron esas arenas que me señalaron que no serías para mi...las que tu has traído contigo hoy, como parte del destino que juega con sus inmortales y sensibles armas.
Aprendí entonces algo más; que no debía escapar de mi destino, todo formaba parte de aquella ley natural que puede reflejarse en las aguas que golpean la arena y esconden los misterios en la inmensidad de la vida.No puedo escapar de mi felicidad ni del dharma que me rodea.

No has traído la arena! la arena te ha traído consigo para mi. Una vez mas, el universo a conspirado según sus mágicos aliados...
Somos la arena y el mar que sobreviven juntos intentando reflejar aquel universo descubriendo poco a poco el significado de cada constelación.
 
Enterré en la playa los rastros de las voces que se plasmaron en mi Alma:

Recuerdos tan diáfanos  como memorables de Madrid,
El encuentro;inesperado y no exacto.
Una sangría,un piano, conociéndonos en cuevas,
Poesía y frases célebres ,en las paredes de mi mente,
Una mesilla; con el oído, el tacto y la mirada puesta en el.
Sonrisas, mil palabras, una copa,  primer  acercamiento.
Descendiendo a prisas  de la mano viendo a Neptuno.
Aquí  vienen andando , lentamente ,un  paso con cada lágrima.
De aquella noche, un libro, un beso pedido y el vestido negro
Hasta el cielo  emocionado  lloró sobre nosotros.
Una camisa negra, seductora,y la cena acogedora
Mirada apacible y soñadora, tierna noche
Miedo recorriéndome, rompiendo la inocencia;
Aprendiendo a sentir  la naturaleza de Júpiter,
Sintiéndome Venus, en medio del cosmos.
Entrelazando estrellas, viendo mi constelación,
Bordeando con miedo  su mente apacible;
Noche de jazz, sintiéndome miserable.
El tiempo menguó la luna, desapareció el reloj,
Las lágrimas cayeron en la arena del olvido,
El sol las tapó, y negué lo que viví inexpicablemente
Escapé yo , huyó el, la amistad se enmarcó.
Un invierno luchando contra el reloj, la vela se apagó.
En la misma esquina  dos extraños,
Negativa la mente y un abrazo la alegró
Todo se transformó , crecimos, aprendimos,
Un primer lo siento, abriendo la tiniebla
Denuevo enfrente; liberando al sentimiento,
Cena, un plato roto, un jardín  demasiado secreto.
Escuchando sus latidos apresurados y notorios,
Reflejando su energía con la mia creando un punto,
Bebiendo en  medio de una mágica cultura.
Un día de lluvia irrefrenable, llegué al mismo lugar,
Aún sin pensar en volver, y me sentí igual de miserable
Plasmé mi nombre en la espalda descubierta,
Hice un esbozo de su figura,palpando la piel;
El cielo lloró y yo me marché, con frascos de arena.
El cielo confundido, no me mostraba el sol.
Hacía frío, y denuevo cayó el agua.
Esperando el tren,una tarde sorpresiva e ilusa.
 la noche,entre palabras sinceras,  con amor,
Intentando aclarar el cielo,conmigo junto a los astros
Un zumo, un café, y mis recuerdos penosos,
Un vestido rojo, unas gafas, y el cine de risa
Reluciendo mi secreto , mi misticismo,
Escuchando siempre escuchando
Reparando en mis poemas, mi primer gesto
Su primer poema, bacilando bajo la noche
El , sobre el mar en su unica seguridad.
Yo esperando sobre las dos velas
Nunca entre en su mundo,no me dejó
El estorbo de quien ama su soledad,
Y no el verdadero y puro amor,eso fui
Naufragué , sin ser rescatada, por quien
 dijo que no sabía que hacer, me ahogué,
 
no pretendí obligar al destino ,
ni hacer que el sol saliera cada mañana.
La libertad está en cada microcélula del universo
así se apagaron las dos velas, por el viento
me salí del arcoiris en el que estuve,esperando
perdí el oro, pero me perdí a mi misma
se reflejó el  segundo lo siento, no hay mas palabras,
no cantan los pajarillos cada mañana;
no habrán tres velas en el salón.
Hay un piano que se sigue tocando,
el kilometro cero, fue un buen comienzo
es mi vida, no es el fin,es mi esencia.
 
Así fue; como despedí al verano un año más; me sumergí en el mar del olvido.  Reviví, fortalecí mi alma y terminé con mi historia.
Adiós Asturias, bienvenida a Madrid, Es ahora, ¿Cómo me recibes?, ¿Con una imperante luna?

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Patricia Mendoza Balladares.
Published on e-Stories.org on 10/11/2007.

 

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