Angels Vinuesa Fernandez

Magi, el desenlace

MAGI... EL DESENLACE
 
 

CAPITULO VII

 
Pasaron los días, quizás los meses y Magi seguía con cautelosa espera  el momento de fugarse de aquella cárcel de cristal.
Empezaba a recuperar su autoestima  valorarando aquello que tenia, lo que perdió en su momento, y que no fue mas que  una etapa. Ahora, en estos momentos le restaba la importancia que le dio en su momento.
 
Empezó a madurar cual tenia que ser su destino, el que ella decidiera, no el que el azar  le hubiese  impuesto. Estaba decidida   como quería pasar los últimos años de su vida, en la calle, con sus amigos, en su parque  y nadie  le  sacaría de aquella  opción.
 
No quería sentirse inútil, aunque fuese mayor. Quería y deseaba  ganarse  el plato que se llevara a la boca, aunque fuese en aquel rincón del universo, y aunque  para ello  tuviese que mendigar. No quería sabanas blancas  con olor a suavizante barato, ni que la bañasen como una criatura, ni que le diesen la comida en la boca como a una  muñeca.
 
Tampoco quería  que le dijesen cuando tenia que ir a dormir, y que es lo que tenia que hacer en cada momento. Quería ser, y sentirse libre,  y cuando la palmase que la enterrasen donde quisieran..
 
Había conseguido rescatar su  harapientas ropas de la basura, ella era especialista en hurgar en los  contenedores, así que no le fue difícil ante  el descuido de las cuidadoras.
Una noche, todos dormitaba, la cuidadora de noche cabeceaba  sobre el mostrador, y roncaba con una sonoridad a prueba de bombas.
 
Salió silenciosa como una sombra en la oscuridad, se  había vestido con sus ropas,  y colocado aquel sombrero con la  escandalosa  flor violeta..
 
-¡Muy bien Magi!- dijo mirándose en el espejo. ¡Gracias por volver!..
 
Se acercó sigilosamente al armario donde guardaban las llaves , y  metió   la llave en la cerradura abriéndola sin el menor problema.
 
Magi respiró hondo  una vez se vio libre. El cielo estaba estrellado, multitud de puntitos  dibujan un manto inerte. La luna, una esfera blanca reposaba en el horizonte  justo enfrente de ella.
 
Comenzó a andar sin rumbo. No volvió la vista atrás ni un solo momento, caminaba   apresuradamente  sorteando las  pequeñas callejuelas..
.......
 
Los primeros rayos de un sol naciente  alumbraban a la Almudena  cuando Magi  llegó. Todo le pareció mucho más bello. Recorrió  los caminos de cemento dirigiéndose  directamente al estanque.
Al dejar la residencia geriátrica , cogió prestada una bolsa con pan duro  para los patos.
 
Se acercó al barquero y le saludó:
 
-¡Buenos días, mi capitán ¡- dijo coqueta arreglándose el sombrero
 
El barquero,  que no se había percatado de su presencia, se alegró  sinceramente al ver a Magi..
-¿Dónde has estado?. – le preguntó  angustiado- Hemos estado preocupados por ti...
 
Ella le hizo un ademán de silencio, colocando su dedo índice en la boca, y le preguntó:
-¿Te puedo pedir un favor ,capitán?- le dijo Magi  con una sonrisa  amplia.
-         ¡Si! claro, Magi- dijo afirmando con la cabeza-Lo que tu desees mi dama..
-         Verás- continuó ella  paciente – siempre he visto que paseabas a los niños por el estanque, y nunca me atreví a pedirte que  lo hicieses por mi-y guiñándole un ojo le dijo -¿te importaría darme una vueltecita?
El barquero rió de buena gana..
-¡Por supuesto que no me importaría!, Mas bien me encantaría hacerlo.. -Y agregó sacándose la gorra e  invitándola a subir. -¡Señora Magi, avanti ¡-
 
Pasearon por el estanque, El Barquero, le explicó que todo el mundo estaba  preocupado por su paradero, y que hasta  Luis el de la fonda había preguntado por ella.
Ella sonreía  en silencio..
 
Magi, le preguntó por  La Latas, El raja,  y El Papeles..
 
“La Latas” – le  manifestó el barquero mientras remaba   mansamente – está en la puerta de la Iglesia- y añadió para evitar suspicacias– pero sólo te está guardando el sitio.
 
-Ella siempre  afirmaba que  tu volverías, porque creo que tiene algo tuyo..
 
Concluyó el paseo, y Magi se dirigió a la puerta de la Iglesia. “La Latas” estaba sentada  en el suelo, al verla se levantó y ambas se fundieron en un abrazo sincero.
 
“La Latas” era muy llorona, y por supuesto lloriqueaba también en es momento. Magi hacia mucho tiempo que no derramaba ni una lagrima.. cuando vio que le embargaba la emoción, y que una lagrimilla se asomaba  discretamente ..  Magi le espetó:
 
-Antes que empieces a hablar como una cotorra, dime ¿Me guardaste... ?
 
“La Latas”  revolvió en una de las muchas bolsas que  tenia colgadas alrededor de su cintura,  y  sacó la cajita de música, limpiándola con la manga de su chaqueta..
 
Magi ,  la cogió con cuidado abriéndola,  y ambas se sentaron  para  escuchar la música,  y ver como la bailarina daba vueltas en su pedestal..
Cuando se acabó la cuerda  Magi le dijo  a La Latas..
-Tengo que explicarte una historia – y añadió – por una vez en tu vida. ¡Calla y escúchame!
 
Hizo una pausa, y la Latas asintió  con la cabeza sin decir ni mu.
 
..-Yo era una bailarina, famosa, muy famosa, tanto que estrené muchas obras  en el Gran Teatro allá en el otro lado de la ciudad... Gané mucho dinero, y vivía con pomposidad. Todo el mundo me adoraba...
..Pero un día que estrenábamos el Cascanueces  de Tchaikovsky..
 
-¿De quién? -Exclamó la Latas estupefacta..
 
-De un músico famoso – concluyó  Magi,  sin darle la menor importancia – Yo me rompí este pie..
 
-¡vaya! – dijo La Latas  chasqueando la  lengua..
 
.. Y entonces  - continuó   Magi – ya no pude volver a bailar.Mi vida era  el ballet , era todo para mí. Me hundí en la desesperación. Lo perdí todo, caí en el vacío .Todo el mundo que ante me adoraba me dio la espalda..
 
Magi  suspiró profunda y amargamente,como recordando  todo aquel tiempo pasado..
 
-         Y acabé aquí, en las calles. Pero es en este lugar  donde  he encontrado  la felicidad  que  buscaba...
.............................
 
 
 
...Amanecía en la Almudena.. La noche había sido gélida. Pequeños bultos tapados con  papeles se esparcían  por los bancos del parque.
El estanque había quedado hecho escarcha..
Algunos empezaban a despertarse...
 
...........
 
Las luces permanecían encendidas en el Gran Teatro. Los palcos estaban llenos, y la gente murmuraba...
El ring del  ultimo aviso  estaba sonando..
Las luces del escenario  estaban preparadas
La orquesta  afinaba  sus instrumentos..
El telón estaba bajado...
 
La música  comenzó a sonar y el telón se fue abriendo  poco a poco. Allí estaba Magi con  su tutu blanco, su moño  recogido  y  sus zapatillas de ballet..
 
La gente  aplaudía, el Cascanueces  de Tchaikovsky resonaba en el teatro..
Y Magi, bailaba,  dando vueltas sin cesar...
 
........
 
-¡Esta vieja está muerta!- dijo el  policía  al que habían avisado...
-Si es que no hacen caso, deberían haber ido al albergue, esta noche hemos estado a bajo cero - Respondió el otro..
-         ¿Y eso que lleva en la mano?- dijo el policía observando como Magi mantenía  la caja de música  apretada entre sus dedos.
-         No sé, solo es una vieja caja.- respondió el otro .
 
...................
 
... Y cuentan  los lugareños , que muchas noches  se oye la melodía en el parque d e la Almudena, y algunos afirman que han visto una bailarina en el estanque...
 
Aunque eso...
Solo son leyendas urbanas
 
Fin
 
Angels Vinuesa
 
 
 

 

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Published on e-Stories.org on 10/04/2006.

 

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