Achim Müller

Niño robado

El niño carterista llego a este mundo en 1990 de algún lugar de Rumania en la región de Timisoara. Él difícilmente recuerda Timisoara, a la catedral Ortodoxa la recuerda al fin. También recuerda las cuadras de los edificios altos de departamentos a las afueras de una zona industrial de Timisoara donde el no a estado por años. Él vivió en una pequeña villa, Recas, a 25 kilómetros al este de Timisoara en una casa-refugio. Que él aun puede recordar. Los alemanes fundaron la casa. Había otros bebes allí también. A él le encantaba la fábrica de pan opuesta al hospital neumónico no lejos de su casa. En Recas, allí siempre olía tan delicioso. Los alemanes, a quien los niños llamaban Nenea (en español gente, tíos) le gustaban también. Ellos cuidaban de los chicos. También obtuvo su nombre de los alemanes, puesto que su nombre real era desconocido. Valentín fue el nombre que se le dio, porque fue bautizado un 14 de Febrero. En el área del refugio había una casa rumana grande, que los alemanes rechazaron. Los alemanes tenían una casita pequeña también, la casita lucia como un restaurante grande en el frente tenia una cocina con enormes parrillas y una lavadora gigantesca también. Al lado derecho estaba una casa de piedra chica, pero como él era tan pequeño, él pensó que solamente algún tipo de trole pudiera vivir en ella. También alguien se lo comento a él entonces. Como sea solo había una enorme estufa adentro. Cuando tenía 6 años veía divertidos momentos con sus amigos allí. Y el monstruo los miraba. Varios conductos, y una monstruosa maquina se encontraban en la parte de atrás, sobre la maquina se encontraba un letrero pegado, que él creyó durante un año que conducía a un tesoro. Una vez que el tío alemán le leyó las palabras, se las aprendió de corazón. Al lado de la planta de calefacción había un tanque de aceite medio-quemado, donde uno podía trepar para escapar por lo que estaba prohibido. Ahora y entonces alemanes acudían a visitar la casa. No solo venían hombres y mujeres de Alemania a visitar la casa sino se quedaban a trabajar también por algún tiempo. Él se quedaba aparte de los educadores rumanos con una joven señora que lo cuidaba y arreglaba a la que quería muchísimo y ella también lo quería. Cuando partieron él lloró mucho durante tres días.

Un día cuando tenía él ocho años aproximadamente al anochecer, ciertos extraños llegaron a la casa, eran rumanos. Observaron a algunos de los niños y se marcharon. Dos días después él y otro niño de 10 años fueron robados. Los alejaron en un automóvil. Se enfermaron y ensuciaron el carro, esto debido a que nunca los habían llevado fuera tanto tiempo. Y tampoco los habían sacado nunca. De cualquier forma el auto los condujo muy lejos, tan lejos como Bucarest. A donde lo llevaban nunca nadie se lo dijo, si preguntaba la respuesta era un cállate. Al fin se quedo dormido por lo que el viaje no le supo tan largo.

Fue llevado a una sórdida casa a las afueras de Bucarest, donde un rumano Nenea vivía con otros 4 niños. Y allí fue dejado, mientras que el otro niño de Recas continúo el viaje con los dos hombres. El Neneas era hostil, Valentín se sentía aterrorizado cuando lo dejaron encerrado en una habitación en donde solo había un colchón en el suelo, en el que otro niño dormía, a lo que él hizo lo mismo, acomodándose. Cuando la puerta finalmente detrás de Valentín se abrió, le veía Valentín sentado en el colchón y esperando a hablarle. –solo quédate callado, si hablamos, nos golpeara. El otro niño tenía 12 años y llevaba ropas raídas y sucias y apestaba también. Aparte de que se veía hambriento. Valentín aun no experimentaba lo que era estar hambriento realmente.

A la mañana siguiente se quito sus ropas, y le dieron a cambio unas ropas sucias y unos zapatos rotos y una nota con un escrito. Aparte de 5 niños de 6 a 12 años, todos varones, había dos adultos con los demás. Alguien le dijo que había sido comprado, y que habían pagado mucho dinero por él. Por lo tanto él tenía que hacer lo que le dijeran, por lo que tenía que hacer suficiente dinero como para poder pagarles lo gastado. Él no comprendía como podía deberle algo a estas personas, no los acompaño durante varios días, y era golpeado al menor intento de preguntar algo. La única cosa que aprendía era como pedir limosna.

Como el era muy chico, llevaba una carta diciendo “MURITORI DE FOAME” (morimos de hambre) la llevaba cargada. Mientras que él y otros dos niños eran llevados a pedir por un adulto. Recolectaba dinero pero nada de comida. Si el tenia algo de comer por alguna razón, no debía comerla y debía tirarla. Solo un gato hambriento trabaja bien, se le dijo. Y aparte, recibía muy poco de comer.

Empezó entonces a pedir limosna sin la compañía de adultos, solo con los otros niños. Le previnieron si trataba de escapar lo alcanzarían y lo matarían. Ellos también los maltrataban a todos. Por lo que se volvió dócil y entregaba todo lo que traía. El más grande traía abrasivos que respiraban en bolsas de plástico para no sentir el frió y el hambre. Algunas veces trató pero se ponía tan enfermo con eso que no pudo enviciarse. Pudo comer lo básico. Supo que la caridad extranjera daba de comer a los niños de la calle. Los suizos eran particularmente amables con él.

Era divertido el transportarse a los lugares, sentados a la orilla del trailer, yendo aparejados a las distancias. No era exento de los peligros de los niños de la calle pero de todos modos no tenia mucho tiempo para exponerse, si el no conseguía suficiente dinero, era golpeado en la noche y no le daban de comer.

Después fue enviado como carterista a las calles, los botines mas frecuentes eran carteras y monederos, fue entrenado por los adultos, y los jóvenes practicaban por su cuenta también. El método era, uno distraía al turista, otro robaba al turista y rápidamente le pasaba lo robado a un tercero que escapaba del lugar. Así si el que robaba era atrapado no le podían encontrar nada. Ese es un truco clásico de los carteristas ellos lo hacían y practicaban de diversas maneras. Si ellos no lograban robar lo suficiente eran maltratados, golpeados y pateados y también les daban choques eléctricos con aparatos de electricidad.

Particularmente los niños que tenían que trabajar de conquistadores eran torturados sin golpearlos, para que no perdieran valor. Así los clientes pensarían que los niños actuaban por cuenta propia. A ellos les daban Diazepam (droga perniciosa) para que se mantuvieran sodomisados, tomándolas en altas dosis permitían que pasaran el tiempo estables, por lo que siempre sentían lo mismo, y prevenían así sentir dolor.

Durante varios meses robaron a los turistas en Bucarest, dinero, relojes, cheques, tarjetas de crédito, cámaras, videograbadoras, y documentos de identidad. Todo esto lo traían a su Nenea, y este obtenía mucho dinero con las cosas.

Después de esto fue vendido de nuevo, y llevado a Florencia, Italia, junto con una niña de 11 años de edad de la banda que se unió al grupo, consideraron a Valentín, que era muy joven y se estaba convirtiendo en un carterista profesional por lo que durante un buen tiempo se libro del comercio sexual.

No pudo conseguir ayuda por la policía de Bucarest. Los niños de la calle de Bucarest temen a la policía, quienes usualmente practican violentos abusos contra ellos. Y temía ser enviado a una correccional. Los reformatorios y las prisiones para jóvenes delincuentes son aborrecidas y muy temidas por los chicos. Por lo que los niños sirven a sus Neneas. A quienes los mismos niños reconocen, es peor andar afuera en las calles que con ellos.

Por lo que llego el día de dejar Bucarest, y fue llevado a Italia, al turístico centro de Venecia. Probablemente sería vendido una vez más. De todos modos le dijeron que viajaría. Fue llevado por ciertas personas en automóvil hacia Austria, una pareja de rumanos se lo llevo, llevando un pasaporte en el cual según era hijo de ellos. El viaje tomo dos o tres días, pasando por un túnel largo a Italia. Antes de entrar al túnel había nieve y cuando salieron del túnel ya no había nieve, hacia calor y estaba soleado. Se unieron a otras personas en un albergue para refugiados cerca de Venecia. Había algunos rumanos pero la mayoría eran albaneses. Y él tuvo un nuevo nombre, y nuevos padres, los nombres se los tuvo que aprender de memoria, también se tuvo que memorizar su nuevo cumpleaños y domicilio.

La gente que pretendía ser sus padres recibió nuevos documentos así como dinero también.

La mañana siguiente de que de nueva cuenta fue sustraído junto a otros 3 niños y una niña los llevaron a Venecia. Cruzaron un puente largo sobre el mar y llegaron a Venecia. Al otro lado se estacionaron en una plaza comercial, donde los carros son dejados abiertos y con las llaves pegadas al encendido, nadie se atrevería a hacer eso en Bucarest. Los cuidadores acomodan los espacios cuando esto es necesario y mueven los carros de un lado a otro, todos tienen sus llaves puestas dentro.

En Venecia se me dijo hacían lo que en Bucarest, eran carteristas todo el tiempo, excepto que todos eran turistas.

Tratar de escapar de nada servia allí tampoco. Otros lo habían intentado sin éxito. Y todos ellos se encontraban yaciendo en el fondo del la laguna. Pero la vida era más fácil en Italia y la comida era mejor que en Bucarest. Casi todas las mañanas los niños eran llevados en carro a Venecia para robar y regresaban al anochecer. Aquellos a quienes capturaban debían de liberarlos. Él fue enviado un par de veces al asilo y sus pretendidos padres fueron a recuperarlo.

Era diestro en escapar de los carabineros (policía) en Venecia, porque si era atrapado, lo tundían a golpes, como si fueran tomadas sus huellas digitales y su fotografía por la policía italiana.

Él fue llevado junto con otros dos niños a una gran mansión, donde se llevo a cabo una relación sexual entre él y los otros niños, y con adultos también. Una vez que estuvo de rodillas sobre el suelo y abrió la boca, cuatro hombres eyacularon sobre de él.

Fue fotografiado y filmado. Cuando se resistió. Lo tomaron, desnudaron y le sumieron la cabeza en un escusado dejándolo bastante tiempo así hasta casi dejarlo ahogado y después de haber tragado mucho agua. Temió por su vida y ellos filmaron su temor y su tortura.

En Venecia entro a un lugar prohibido por la policía y fue enviado a la corte y juzgado. Por lo que fue enviado a Austria y de allí a Munich. Allí fue de nuevo vendido. Permaneció en Munich solo unas semanas y luego fue llevado a Berlín en un lujoso tren. El tren era limpio como un carro caro, como no se podían ver en Bucarest.

El tren viajo por un largo periodo y se le mostró una habitación donde dormir. Un alemán y un rumano estuvieron con él, y llevaban consigo mucho dinero.

En Berlín llegaron de nuevo a una pensión para refugiados, y tuvo de nuevo padres nuevos. Con esta gente había un gitano de 13 años también, quien se hacia pasar como un rumano blanco (nota: los rumanos no consideran a los gitanos como rumanos).

Entre los refugiados había también gente pretendiendo ser hijos, hijas con pretendidos padres y falsos documentos. Fue por primera vez a la escuela en Berlín a la edad de 10 u 11 años. El Nenea debía lidiar de acuerdo con esto si no quería tener problemas con la policía alemana. También lo afeitaron de la cabeza, para que no pudiera ser visto fácilmente como extranjero. De esta manera pudo robar carteras más fácilmente. Lentamente empezó a aprender alemán en Berlín. Fueron tiempos muy ocupados en Berlín. Uniéndose a otros grupos de niños carteristas logro llevar una fortuna a su torturador. Y practico el sexo también.

Después de medio año había sido capturado varias veces, pero la policía alemana era tan estúpida como la italiana, y lo llevo una y otra vez con sus pretendidos padres. Esta vez no le tomaron fotografías.

Los rumanos y albaneses de la pensión para refugiados practicaban juntos el robo con los yugoslavos, asaltando casas por las noches. Y robando carros por orden.

Su pretendido padre fue puesto bajo arresto para expatriarlo.

Pero Valentín permanecería con su falsa madre en la pensión de refugiados.

Algunos meses después fue levantado temprano una mañana por la policía federal de emigración y enviado a Bucarest. Realmente el no quería partir a Bucarest. Los adultos deportados por la policía alemana eran arrestados por la policía en Bucarest.

Fue interceptado por un hombre a bordo del tren, que conocía su nombre, y le indico que lo siguiera de prisa para ayudarle a escapar.

Salieron de la estación del tren sin ningún contratiempo, aun estando inundado de policías toda la estación. Sin embargo se había alegrado demasiado pronto, porque este hombre era parte de la banda de Neneas, que podían atraparlo dondequiera que el fuera. Así fue amenazado de mantenerse quieto frecuentemente.

Las autoridades rumanas protegían a esta gente bajo cubierto. El tipo llevo a Valentín con un fotógrafo y le tomo fotografías para un nuevo pasaporte. Llevo a Valentín a un hotel a las afueras de Bucarest, allí pasaron dos días.

Entonces abordaron una camioneta que los llevo bastante lejos, a Yugoslavia. La cual se encontraba en guerra, y estaba toda destruida y bombardeada. Vio a mucha gente armada. Ellos eran rumanos y tenían papeles para Valentín donde falsamente aparecía como su hijo. Entonces tuvo él que aprender de nuevo otro nombre y otra fecha de nacimiento, esto a él ya no le importo realmente, Valentín ya no podía recordar su verdadera fecha de nacimiento.

La camioneta fue cargada con materiales de construcción y probablemente era contrabando sin importar cual cosa.

En Yugoslavia encontró gracia puesto que todo era pagado con marcos alemanes. Condujeron por un largo periodo. Valentín pensó que el viaje fue a través de Hungría y Austria. De cualquier manera, se despertó una mañana encontrándose en Alemania.

Fue llevado por un hombre alemán por una autopista. Pasando con él sobre el puente al otro lado, donde los carros se manejan del lado opuesto. Entonces Valentín fue llevado a Colonia en un auto mercedes grande. El viaje tomo 1 o 2 horas. Los tipos amenazaron a Valentín un par de veces. Si Valentín no se movía seria vapuleado.

En colonia empezó la vieja historia de nuevo. Entro de nuevo a una casa de refugiados era mucha mas injusto aquí que en Berlín.

Sus nuevos padres eran mucho más viejos. De todos modos, fue enviado a la escuela de nuevo. Por sus papeles él tenía 12 años ahora, y tenia un nuevo nombre. El Neneas de Colonia fue mas duro, e iban a asaltar casas de noche de nuevo. Y robaban cosas de cajas fuertes también. Las llevaban y aventaban en alguna parte del bosque. Uno tenia una casa escondida en el bosque y vivía allí.

En Colonia tuvo que salir a robar carteras con los otros niños de nuevo. La catedral y las zonas peatonales eran sus distritos. La estación le era vedada pertenecía a otro distrito.

También fue enviado a prostituirse, lindos, como los gays los llamaban y compraron una y otra vez a su Nenea, también llamados los jovencitos. Algunas películas fueron filmadas, pero a él le repulsaba el sexo anal y oral, una vez trato de rechazarse, porque el chico que lo quería lo había lastimado en esa manera.

La prostitución en Colonia se vio afectada por casos especiales, escondían a los niños por varios días con ellos. Injurias y heridas redujo el precio de lolitas (niñas) y cuties (niños), así llamaban a los niños que andaban en la calle, por lo tanto los niños fueron tomados sin dejar trazas.

Me quedaría corto si describiera tales maltratos, porque realmente son inhumanos, por lo que lo voy a decir por primera vez, después de que rehúsas prostituirte un grupo de vagos, y algunos de los niños tuvieron que presenciar las medidas de disuasión. El líder del grupo lo ato de pies y manos con un fajo de piel. Entonces los demás lo inmovilizaron y tomaron una delgada bolsa de plástico de las que le dan a uno cuando va de compras, y se la embonaron en la cabeza, este se resistía con fuerzas, mas sin éxito. Hasta que cayo inconsciente, ensucio sus trusas. Tuvo una muerte angustiosa. Se dieron rumores de que había sido asesinado por los niños carteristas por un largo tiempo entonces, ese fue el trato que le dieron los Neneas, quienquiera que acuda a la policía es asesinado, por lo tanto nadie acudió a la policía, porque pondrían sus vidas en peligro. Testigos inconformes desaparecieron sin rastro esa primera ocasión.

Los vagos y los Neneas resuelven sus problemas entre ellos con brutalidad extrema. Acostumbran balacearse y matarse sin ninguna advertencia. Muy en especial concernientes a drogas, sexo y videos.

Valentín quien habla perfectamente el alemán, sintió la necesidad de pedir auxilio a la policía. Era una mujer policía, que custodiaba la plaza de la catedral con su colega, la siguió durante 2 minutos pero no tuvo el atrevimiento para hacerlo. El Nenea no se figuro lo bien que maneja el alemán, fue por su propia seguridad que no lo hizo.

Los profesores en las escuelas estaban totalmente ciegos. Lo castigaban o regañaban porque no hacia su tarea. ¿Como hacia su tarea si tenía que salir a robar carteras por las tardes y hasta tarde por las noches? Y como puede uno acudir a la escuela si es rentado a vagos, quiera o no quiera.

Fue detenido por la policía de Colonia varias veces allí también, y por supuesto se repitió la vieja historia, entregándoselo a sus falsos padres. La policía no tenía tiempo de ayudar y mucho menos tenia idea alguna.

Cuando fue aprendido por tercera vez, la policía cambio de táctica. Fue enviado a una correccional. Con el fin de castigarlo y tenerlo a resguardo. Esto fue lo mejor que le ocurrió por primera vez en mucho tiempo. Nadie le obligaba a tener sexo, él no tenia que robar carteras o asaltar, no era atormentado ni golpeado.

¿Pero a que le temía ahora? Temía que el Neneas fuera y lo sacara de allí, teme sea enviado a Bucarest. Aquello lo aniquila y llena de esperanza, pero no olvida. Ningún niño debe de ser olvidado en un asilo. Y Valentín ora todos los días, aun sabiendo que no es nadie en el asilo aquel donde conocen su nombre real. Nadie sabe sus secretos tampoco. Irónicamente se conserva en sus papeles que el es rumano y se encuentra bajo procedimiento de expatriación.

Adiós.



ACHIM MÛLLER,

Translated by francisco j gomez rodriguez

 

All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Achim Müller.
Published on e-Stories.org on 07/20/2004.

 

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